Colombia eligió a su nuevo presidente. Abelardo de la Espriella obtuvo la victoria en la segunda vuelta electoral y gobernará el país durante el periodo 2026-2030, tras imponerse al candidato oficialista Iván Cepeda en una de las contiendas más polarizadas de los últimos años.
De acuerdo con los resultados difundidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 98,22 % de las mesas procesadas, De la Espriella alcanzó 12 766 679 votos, equivalentes al 49,77 % de los sufragios.
El resultado confirmó el crecimiento electoral del abogado, quien ya había liderado la primera vuelta con más de 10.3 millones de votos.
Su campaña se construyó alrededor de propuestas enfocadas en el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, el combate al crimen organizado, la reducción de impuestos y una postura crítica frente a las políticas impulsadas por el presidente Gustavo Petro.
Abogado de profesión y empresario, De la Espriella desarrolló gran parte de su carrera en el ámbito jurídico antes de ingresar a la política. En 2002 fundó una firma legal con presencia en varias ciudades de Colombia y Estados Unidos, desde donde participó en casos de alta exposición mediática que lo convirtieron en una figura conocida a nivel nacional.
Su incursión política comenzó en 2025 con la creación de Defensores de la Patria, organización que rápidamente logró posicionarse como una de las principales fuerzas de oposición. En menos de un año, el movimiento consolidó alianzas con sectores de derecha y centroderecha, permitiendo que De la Espriella se convirtiera en uno de los candidatos con mayor respaldo ciudadano.
Durante la campaña, el ahora presidente electo defendió medidas como el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, la construcción de centros penitenciarios de alta seguridad, la reactivación de estrategias contra el narcotráfico y el impulso de nuevas inversiones en sectores productivos. Asimismo, planteó una agenda orientada a recuperar la confianza en las instituciones y estimular el crecimiento económico.
La elección también generó reacciones en distintos sectores políticos. Mientras sus seguidores celebraron el resultado como el inicio de una nueva etapa para el país, voces del oficialismo pidieron cautela durante el proceso de proclamación oficial de los resultados y exhortaron a respetar los procedimientos establecidos por las autoridades electorales.
Con su llegada a la Casa de Nariño, Abelardo de la Espriella asume el reto de gobernar una nación marcada por la polarización política, los desafíos en materia de seguridad y las demandas sociales y económicas de millones de colombianos. Su gestión comenzará en medio de altas expectativas y con la mirada puesta en las promesas que lo llevaron al triunfo electoral.