Las municipalidades no brindan la atención debida a la gestión de riesgos y desastres, pese a que Arequipa es una ciudad expuesta a peligros de este tipo. El portal consulta amigable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio a conocer que diez ayuntamientos gastaron menos del 50 % del presupuesto destinado para estos fines.
El exjefe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), Juan Carlos Burga, señaló que dicho presupuesto, en su gran mayoría, debería utilizarse para la realización de obras y planes contra desastres naturales.
El especialista hizo hincapié en la necesidad de los mismos, debido a que Arequipa podría verse perjudicada por la aparición de huaicos, terremotos, erupciones volcánicas, entre otros fenómenos. Además, resaltó que la región será afectada por el Fenómeno del Niño (FEN).
Respecto a los diez municipios, el peor ejecutor de dicho presupuesto, según el MEF, es Polobaya. Esto se debe a que no utilizó nada de los S/22 500 que se le otorgaron para atender las emergencias.
Sin embargo, es llamativo que las municipalidades de Cerro Colorado (22 %) y Paucarpata (46.9 %) formen parte de los ayuntamientos con peor ejecución de este dinero, tomando en cuenta que dichas jurisdicciones tienen una gran cantidad de población y varios sectores que podrían verse perjudicados por algún desastre natural. En ambas localidades -además- los alcaldes distritales (Manuel Vera Paredes y Marco Antonio Anco Huarachi, respectivamente) se encuentran participando de las elecciones 2026, por lo que están de licencia.
Según Juan Carlos Burga, la falta de ejecución en las municipalidades se debe al desconocimiento del alcalde y sus funcionarios. Esto se debe a que, en varias ocasiones, los burgomaestres solicitan más de lo necesario al Gobierno Regional de Arequipa (GRA) para atender las emergencias. Además, resaltó que la misma situación ocurre cuando piden presupuesto al Ejecutivo nacional.
CONSECUENCIAS. El exfuncionario resaltó que la falta de ejecución solo origina que varios sectores de la población no tengan obras de mitigación para evitar daños ante algún desastre natural. Una prueba de ello son los destrozos originados por las precipitaciones a inicios de este año en los alrededores de la torrentera Chullo.
Asimismo, es usual que los burgomaestres, tras la emergencia, reclamen por el bajo presupuesto para realizar los proyectos de mitigación, pese a que sí han tenido recursos para ejecutarlos. Por esta razón, las autoridades ediles realizan más solicitudes a las dependencias correspondientes para obtener mayor presupuesto o para realizar más obras en dicho sector.
Se espera que las municipalidades hagan un mejor uso de estos presupuestos.