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Betto Hugo Salcedo: la universidad del fotoperiodismo

Arequipa tiene un maestro en la fotografía, quien desde 1955, retrata la historia de la Ciudad Blanca hasta inmortalizarla. Con su cámara, se convirtió en el padre o leyenda del fotoperiodismo del Perú.

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YANELA HUAMÁN

YANELA HUAMÁN
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En el año 2012, Arequipa vio partir a uno de sus grandes maestros del fotoperiodismo, quien se encargó de retratarla con su cámara en mano por 57 años: Betto Hugo Salcedo Suca. Su pasión y trabajo arduo, lleno de sacrificios, fueron plasmados en millones de fotografías que conservan la historia de nuestra ciudad. Este destacado fotoperiodista es reconocido por su labor y legado, y para muchos de sus “sobrinos” no solo se trató un “maestro”, también fue un “padre”, en conclusión fue la universidad de esta profesión.
Hablar de don Betto, que vivió los inicios de la fotografía en nuestro país, es todo un reto debido a su larga trayectoria que fue heredada a dos de sus hijos: Fredy e Yván (también  maestros de la fotografía). 

HISTORIA. Don Betto Salcedo, hijo de Emilio Salcedo y Gabina Suca, nació el 15 de junio de 1939 en la calle Palacio Viejo (Cercado), posteriormente se trasladó a la calle Francisco Mostajo en Miraflores. Su relación con la fotografía inició en uno de los lugares menos esperados: cuando cumplía su servicio militar en la Fuerza Aérea del Perú. 

Es ahí que, encantado con la aerofotografía aplicada al catastro (el arte y la técnica de capturar imágenes usando cámaras montadas en aviones o helicópteros y el fotogrametría para generar mapas precisos y ortomosaicos georreferenciados), le nació su amor por la fotografía.

Para su crecimiento profesional tuvo un papel fundamental: su hermano fotógrafo Humberto Bonilla, quien le enseñó más estrategias. 
Desde entonces, con 17 años de edad, don Hugo Salcedo no paró hasta llegar a la cima. Trabajó inicialmente en diarios como “El Deber” como fotógrafo y laboratorista, para pasar a “Eco”, luego trabajó al mismo tiempo en el Ministerio de Cultura y Correo. También en el diario Arequipa al Día. Este fotoperiodista laboró en la mayoría de diarios locales y nacionales. 

PADRE Y MAESTRO. Don Betto Hugo Salcedo, cariñosamente llamado el “Gordo” Salcedo y “Tío Betto Hugo”, destacó en todo aspecto, era un caballero a carta cabal. No solo era un fotoperiodista que recorría las calles de la ciudad para obtener las verdaderas “pepas”. Siempre alegre y solidario, además de ser un “maestro” que enseñaba a sus “sobrinos”, apelativo con el que llamaba a sus discípulos, era un “padre” que guiaba con ideas para informar desde el lugar de los hechos.

ANÉCDOTAS CON SU FIEL PÚBLICO. Tal era la conexión que mantenía con el público que era reconocido como “un viejo amigo” de las comerciantes del mercado San Camilo donde él llegaba a tomar su contundente desayuno antes de empezar su dura jornada. Incluso, las personas que lo llegaron a conocer, le pasaban las exclusivas que él solo sabía mostrar y retratar. 

“Mi papá era un hombre voluminoso. No pasaba desapercibido. Él era muy amiguero. En todo lado lo conocían, incluso cuando viajaba fuera de Arequipa o al extranjero. Él tenía ese don que todo el mundo lo saludaba. Salir a la calle con él era fregado porque te demorabas en unas cuadras dos horas”, cuenta el hijo de don Betto, Fredy Salcedo Llerena. 

Con el pasar de los años, el fotoperiodista arequipeño de 1.68 metros llegó a pesar hasta 170 kilos. Sus cámaras, que colgaban desde su cuello, parecían incluso juguetes de un pequeño, que solo buscaba cazar la mejor foto. Si bien, la diabetes se apoderó de él y agravó su salud, él continuó hasta el último día con su labor: su vida era tomar su cámara y capturar momentos que quedarían para la historia. 

“Una vez saliendo del estadio Melgar, le robaron la cámara mientras subía por la calle Víctor Lira, tras cubrir un campeonato internacional de atletismo. 

Él alcanzó a correr cuadra y media (por su volumen) y unos atletas lo ayudaron y corretearon a los ladrones hasta la Marina donde lograron recuperar su cámara”, narra con entusiasmo Fredy Salcedo al recordar esa anécdota. Pero don Betto Hugo no solo destacaba por su poderosa cámara, también por su comida. 

En sus ratos libres, dedicaba su tiempo a la cocina para preparar sus exquisitos frijoles. El camino por su amor a la fotografía no fue sencillo, como cualquier fotoperiodista de carrera, tuvo que sacrificar algunos momentos familiares con su amada esposa, Justa Llerena, como el nacimiento de uno de sus hijos.

HISTÓRICO FOTOPERIODISTA. Don Betto Hugo Salcedo, sin duda, es sinónimo de la historia de la fotografía periodística en nuestra región y en el Perú. Fue pionero en utilizar el sistema de radiofoto que servía para transmitir fotografías entre 35 a 40 minutos, parecido a un sismógrafo con rodillo. 

Pese a su avanzada edad, era muy didáctico, aprendió a usar cámaras analógicas de blanco y negro (donde se podían malograr la película o químicos) a cámaras digitales y a color. “Él sabía descargar, tenía sus tarjetas y un archivo digital donde guardaba su trabajo”, remarcó su hijo.

Entre las anécdotas más recordadas por su hijo, Fredy Salcedo, es aquella donde su padre cubrió un trágico accidente en Imata. En aquella oportunidad dos trenes chocaron y dejaron alrededor de 400 muertos. Asimismo, destaca la caída de una avioneta con contrabando en Yarabamba, el hundimiento del barco “Lavermark” frente al puerto de Matarani (Mollendo) en 1983.  

Además, recuerda que su padre cubrió un partido de fútbol en el estadio Melgar, cuando un árbitro cobró un penal y esperó a que su padre corriera de un arco a otro para ordenar finalmente el disparo. Incluso recuerda otra donde campeonó “Patato” Márquez y él sale cargándolo: “Se emocionó tanto que hizo su foto y en vez de seguir su chamba, se puso a cargarlo”, expresó su hijo. 

Fredy Salcedo es su primer hijo y quien sigue sus pasos, logró trabajar junto a él y coincidir en comisiones. Recuerda que don Betto era una persona muy exigente que daba exquisitas pautas para sacar fotografía. 

En toda su carrera, don Betto Salcedo, además de hacer varias exposiciones, ser reconocido y ganar diferentes concursos, se coronó campeón del concurso regional de Telefónica y se llevó a casa 5 mil dólares, tras superar a otros participantes del sur del país.  Conforme pasaron los años, las banquetas de la plaza de Armas de la ciudad, que en ese momento estaban casi vacías, se convirtieron en su “oficina”, cualquiera que lo quisiera ubicar lo encontraba allí sentado. 

PARTIDA. Hasta que llegó un fatídico 2012, cuando cumplió 73 años, don Betto partió a la eternidad cuando lo había visitado su segundo hijo, Yván Salcedo, mientras su hermano, Fredy Salcedo, regresaba a casa, tras acompañarlo. 

La cámara que se encargó de retratar la ciudad en el siglo XX e inicios del XXI, finalmente se apagó para perdurar en la eternidad. Ahora descansa junto a su esposa Justa en el cementerio de la Apacheta. Mientras sus hijos mantienen su legado y son maestros del fotoperiodismo.

YANELA HUAMÁN

YANELA HUAMÁN

Periodista

Periodista en Diario Viral. Comprometidos con la verdad y la información de Arequipa.

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