Arequipa registró 73 nuevos casos de VIH durante el primer semestre de 2026, según la Gerencia Regional de Salud (Geresa). De ellos, 34 corresponden a personas de entre 20 y 29 años, el grupo con más diagnósticos. Además, 63 casos se identificaron en hombres y 10 en mujeres, equivalentes al 86.3% y 13.7%, respectivamente.
La provincia de Arequipa concentra 57 casos, es decir, el 78.1% del total regional. Le siguen Camaná, con nueve; Caylloma, con tres; y Caravelí e Islay, con uno cada una. Otros dos fueron registrados en la categoría de otros lugares o fuera de la región. En promedio, se notificaron 12.2 nuevos diagnósticos al mes.
Estas cifras reflejan la presencia de nuevos diagnósticos, mientras que desde el hospital regional Honorio Delgado advierten sobre la importancia de detectar la infección a tiempo, especialmente entre los jóvenes.
CONTAGIOS. El jefe del servicio de Infectología del hospital Honorio Delgado, Ralph Mallma, señaló que la mayoría de sus pacientes tiene entre 20 y 40 años, pero también ha observado casos en personas más jóvenes y una mayor presencia de mujeres entre quienes atiende.
“La edad más frecuente está entre los 20 y 40 años, pero obviamente ahora se han visto pacientes que tienen edad menor, se están contagiando a más temprana edad”, advirtió.
Sobre las vías de transmisión, explicó que el contacto sexual es la principal. Indicó que los hombres que tienen sexo con hombres continúan siendo uno de los grupos más expuestos, aunque las relaciones heterosexuales también tienen una participación importante.
ATENCIÓN. La demanda de atención también refleja la importancia del VIH en los servicios especializados. Mallma indicó que esta infección representa alrededor del 80% de los pacientes atendidos en el Centro de Referencia de Enfermedades de Transmisión Sexual del hospital. Allí reciben entre 30 y 40 pacientes diarios en consulta y detectan aproximadamente 15 nuevos pacientes al mes.
El establecimiento cuenta con cerca de 2000 pacientes con VIH que reciben seguimiento periódico. Durante sus controles se evalúa la carga viral y el nivel de defensas para determinar la evolución de la infección y ajustar la atención cuando sea necesario.
“Tenemos un éxito importante en cuanto a la negativización de la carga viral del paciente”, afirmó el médico. Explicó que el tratamiento antirretroviral, que generalmente consiste en una pastilla diaria, permite controlar el virus y que muchos pacientes alcancen niveles indetectables si mantienen una adecuada adherencia.
Sin embargo, el seguimiento puede complicarse cuando existen dificultades económicas, consumo de sustancias o temor al rechazo social. Por eso, Mallma destacó la importancia de acompañar a los pacientes y evitar la discriminación.
INFECCIÓN. La detección temprana es fundamental porque una persona puede vivir durante años con VIH sin presentar síntomas. “Durante la fase de latencia, que son años, prácticamente es asintomática”, explicó Mallma.
Cuando la infección avanza sin tratamiento, pueden aparecer pérdida de peso, diarrea persistente, fatiga y enfermedades relacionadas con el debilitamiento del sistema inmunitario. Por ello, el especialista recomendó realizarse una prueba ante una posible exposición, sin esperar a que aparezcan molestias.
PREVENCIÓN. Para reducir el riesgo de nuevos contagios, Mallma destacó el uso del preservativo y la profilaxis preexposición (PrEP), un medicamento preventivo indicado para personas que no tienen VIH, pero presentan un riesgo elevado de adquirirlo.
“Una medida importantísima es los métodos de barrera, como el preservativo”, remarcó. También advirtió que la PrEP no debe generar una falsa sensación de seguridad ni reemplazar otras medidas de prevención.
“Tal vez hay una falsa sensación de que el uso de algunos medicamentos, como [...] la PrEP, hace que las personas piensen que están protegidas y comienzan a tener actitudes sexuales más riesgosas”, señaló.
La PrEP ayuda a prevenir el VIH, pero no protege frente a otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis, la gonorrea o la clamidia. Por ello, el especialista insistió en combinar la prevención con evaluaciones médicas y pruebas oportunas.
Los 73 casos reportados por la Geresa y los nuevos diagnósticos que identifica el hospital Honorio Delgado evidencian la importancia de reforzar la prevención y el acceso a las pruebas de VIH. Aunque el tratamiento permite controlar la infección, el diagnóstico oportuno sigue siendo fundamental para evitar complicaciones y nuevas transmisiones. El desafío es que más personas conozcan su estado a tiempo y accedan a atención médica sin temor al estigma o la discriminación.