La reestructuración de Petroperú avanza bajo la conducción de ProInversión, en un escenario marcado por la urgencia de evitar un mayor deterioro financiero de la empresa estatal. El presidente ejecutivo de la agencia, Luis Del Carpio, sostuvo que la participación de inversión privada permitirá inyectar capital, fortalecer la gestión y mejorar la eficiencia operativa, manteniendo a Petroperú en manos del Estado y garantizando su sostenibilidad a largo plazo.
Durante las dos primeras semanas del proceso, ProInversión sostuvo cerca de cien reuniones con acreedores, entidades financieras, proveedores estratégicos, inversionistas preliminares y funcionarios del sector público y de la propia Petroperú. Según la agencia, estos encuentros permitieron recoger información clave, conocer la posición de los distintos actores y definir una hoja de ruta responsable para la reorganización de la empresa, en un contexto de fuerte presión financiera.
El proceso se desarrolla de manera coordinada entre ProInversión, Petroperú, el Ministerio de Energía y Minas y el Ministerio de Economía y Finanzas, bajo criterios técnicos orientados a la transparencia, el control y la responsabilidad fiscal. Del Carpio remarcó que esta estrategia no implica una privatización y subrayó que el objetivo central es evitar la desaparición de Petroperú y convertirla en una empresa eficiente y sostenible. Asimismo, destacó la experiencia de más de dos décadas de ProInversión en estructurar soluciones complejas y la incorporación de banca de inversión y asesores internacionales especializados en el sector energético.
En paralelo, el titular de ProInversión exhortó al Congreso a evaluar con cautela cualquier iniciativa que busque derogar el Decreto de Urgencia vigente, al advertir que una decisión de ese tipo podría agravar la situación financiera de la empresa y afectar la cadena de pagos. “Petroperú es una gran empresa que enfrenta un momento complejo y requiere soluciones a su altura”, señaló Del Carpio, al insistir en la necesidad de estabilidad normativa para avanzar con la reestructuración.
Uno de los impactos esperados del plan está relacionado con el precio de los combustibles. Según explicó Del Carpio en entrevista con RPP, la reestructuración permitirá corregir distorsiones e ineficiencias que han elevado los costos de la empresa por encima de estándares internacionales. En un contexto en el que Petroperú enfrenta una deuda cercana a los USD 5000 millones y perdió su condición de sujeto de crédito, el proceso ya comienza a generar señales positivas en los mercados financieros, con interés del sector bancario en estructurar mecanismos de financiamiento y capital de trabajo para la petrolera estatal.