El 2025 marcó un punto de inflexión para las grandes fortunas del país. Impulsadas por el alza del oro, el fortalecimiento de sectores como la minería, la banca y el consumo masivo, y un contexto financiero favorable, las familias más acaudaladas del Perú incrementaron significativamente su patrimonio. El nuevo ranking económico refleja no solo crecimiento, sino también una reconfiguración de poder entre los principales grupos empresariales.
En la cima se mantiene la familia Brescia, con un patrimonio estimado en más de 7400 millones de dólares, sustentado en su fuerte presencia en minería, seguros y banca. Le siguen los Romero, cuya diversificación en agroindustria, energía y finanzas consolidó su posición, mientras que el grupo Rodríguez (Gloria) logró sostener su expansión pese a los desafíos regulatorios y de mercado.
Más abajo en la lista destacan los grupos vinculados a Intercorp, Hochschild y Buenaventura, cuyos resultados se vieron favorecidos por el buen momento de los mercados internacionales y el repunte de los precios de los metales. En paralelo, familias como los Arias, Marsano y Navarro reforzaron su presencia en sectores estratégicos como la minería aurífera, la agroexportación y la infraestructura energética.
El ranking también evidencia la creciente diversificación de los grandes capitales. Además de minería y banca, las inversiones en retail, educación, consumo masivo y tecnología ganaron protagonismo. Familias como los Lindley, ligadas históricamente a Inca Kola, y los Acuña, con fuerte presencia en educación superior, consolidaron su posición en el mercado interno, mientras expanden operaciones en la región.
Este panorama confirma que, pese a la incertidumbre política y social, el gran capital peruano mantiene una notable capacidad de adaptación. El 2025 deja en claro que la combinación entre estrategia empresarial, diversificación y coyuntura internacional favorable sigue siendo la clave para sostener y ampliar las grandes fortunas del país.