El conjunto sueco salió decidido a imponer condiciones desde el pitazo inicial y apenas a los siete minutos encontró premio. Yasin Ayari abrió el marcador tras aprovechar una serie de rebotes en el área tunecina, reflejando el dominio europeo desde el arranque.
Túnez intentó reaccionar y mostró algunos destellos ofensivos, especialmente con aproximaciones de Anis Slimane. Sin embargo, cuando parecía encontrar equilibrio, apareció Alexander Isak para ampliar la ventaja sueca con una gran jugada individual antes del descanso.
Las “Águilas de Cartago” no bajaron los brazos y lograron descontar antes del entretiempo gracias a Omar Rekik, quien conectó de cabeza un centro de Hannibal Mejbri para devolver algo de esperanza al cuadro africano.
Pero la ilusión duró poco. En la segunda mitad, un error en salida de Ellyes Skhiri terminó por sepultar cualquier intento de remontada. Viktor Gyokeres aprovechó el regalo defensivo y firmó el 3-1, golpe que desordenó por completo a los tunecinos.
Con espacios a favor, Suecia encontró el escenario perfecto para exhibir todo su poder ofensivo. Mattias Svanberg y nuevamente Ayari sellaron la goleada en los minutos finales, desatando la euforia de los hinchas suecos en las tribunas.
El triunfo deja a Suecia como líder del Grupo F con tres puntos, aprovechando el empate entre Japón y Países Bajos. Más allá del resultado, el cuadro escandinavo dejó una sensación clara: tiene argumentos para soñar en grande en este Mundial 2026.