Gabriel Sapio, representante de Paolo Guerrero, negó haber recibido un sueldo mensual de US$75 mil por los servicios que brindó a Alianza Lima y rechazó los cuestionamientos surgidos luego de conocerse información sobre la situación económica del club íntimo. El empresario aseguró que su vínculo con la institución tuvo un carácter profesional y estuvo enfocado exclusivamente en el ámbito deportivo, en medio de la controversia generada por el déficit de S/25 millones reportado en el balance aliancista.
Sapio explicó que mantiene una relación profesional con Guerrero desde hace ocho años y que su llegada a Alianza Lima respondió a coordinaciones con la dirección deportiva y los responsables de la institución. “El contexto de trabajar en Alianza Lima se dio ante la necesidad de generar estabilidad”, sostuvo, al remarcar que su participación se desarrolló dentro de un marco profesional y conocido por los futbolistas.
El representante también negó haber cumplido simultáneamente funciones administrativas y de representación de jugadores. Según afirmó, la normativa de la FIFA permite la interacción entre agentes y clubes bajo determinadas condiciones. “Acá no hay doble función”, expresó Sapio, quien aseguró que tanto Paolo Guerrero como los demás futbolistas conocían cuál era su papel dentro de Alianza Lima.
Frente a los cuestionamientos sobre su participación y los montos económicos difundidos, Sapio consideró que existe un intento de generar inestabilidad dentro del cuadro blanquiazul. “Hay falacias y mentiras que se han dicho, es una estrategia de desestabilización”, manifestó. Además, sostuvo que desconoce las disputas internas de carácter político dentro de Alianza Lima, aunque reconoció que existen diferentes intereses alrededor de una institución de gran dimensión.
Finalmente, el empresario rechazó específicamente la versión que señalaba que percibía US$75 mil cada mes por sus labores en Alianza Lima. “Se habló de que mi sueldo eran 75 mil dólares mensuales y era muy lejos de eso”, aseguró, sin precisar el monto que recibió. Sus declaraciones se producen después de que el administrador Alfredo Arosemena señalara que el déficit de S/25 millones conocido esta semana no representa una “crisis financiera ni un desbalance patrimonial” para el club.