El entrenador de la selección peruana sub 17, Renzo Revoredo, asumió la responsabilidad por la eliminación del equipo en el Sudamericano de la categoría, tras una campaña en la que la `Bicolor’ no logró sumar resultados positivos.
Luego de la participación del combinado nacional, el técnico fue enfático al reconocer los errores del proceso y su rol en el rendimiento del equipo. “El mayor responsable soy yo, no pude hacer que el equipo rinda a la hora de la hora, cuando valen los puntos”, declaró tras el cierre del torneo.
El desempeño de Perú en el campeonato evidenció dificultades frente a selecciones de mayor nivel competitivo, con resultados adversos que reflejan una diferencia marcada en el desarrollo del fútbol formativo en la región.
Pese al resultado, Revoredo defendió el esfuerzo de sus dirigidos y dejó en claro que el problema no se limita al rendimiento individual de los jugadores, sino a aspectos más profundos del sistema. “Estos chicos son lo mejor que tenemos […] seguro que me equivoqué”, sostuvo en su análisis.
El técnico también alertó sobre una situación preocupante en el fútbol juvenil peruano, al señalar que la distancia con otras selecciones sudamericanas continúa ampliándose, lo que obliga a replantear el trabajo en divisiones menores.
Finalmente, el estratega indicó que será necesario realizar una evaluación integral del proceso, con el objetivo de corregir errores y mejorar la formación de futuras generaciones, en un contexto donde el desarrollo del talento joven se vuelve clave para el futuro de la selección peruana.