El entrenador de la selección de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, aseguró que la controversia por la habilitación de Folarin Balogun no influyó en el desempeño de su equipo durante la derrota por 4-1 frente a Bélgica, resultado que significó la eliminación de los norteamericanos en los octavos de final del Mundial 2026.
En conferencia de prensa, el técnico argentino descartó que la polémica generada en la previa del encuentro afectara al plantel y evitó utilizarla como justificación del resultado.
"Las actuaciones del exterior no fue una situación que nos afectara como grupo. No afectó a nuestra actuación, el rendimiento fue como fue y no fue una excusa. No tenemos que buscarlas, no fue nuestro día", afirmó Pochettino.
El entrenador también hizo una autocrítica sobre el desempeño de Estados Unidos y reconoció que su equipo nunca logró imponer condiciones durante el partido.
"Nunca estuvimos conectados con el juego. Nunca seguimos el flujo del partido, incluso cuando anotamos el 1-1, en la siguiente acción encajamos un gol que no debimos encajar", señaló.
Respecto al caso Balogun, cuya suspensión fue levantada antes del encuentro, Pochettino explicó que su función era únicamente dirigir al equipo y no intervenir en las decisiones reglamentarias.
"Hay una regla que la Federación puede aplicar para que el jugador pueda jugar. Mi posición era la de entrenar al equipo y, si Balogun está disponible porque se le ha permitido jugar, no es un problema", manifestó.
Sin embargo, el técnico expresó su malestar por la forma en que se desarrolló la controversia y por las reacciones que generó.
"Estoy muy decepcionado con las personas que deberían haber entendido la situación y han confundido las cosas", declaró.
Finalmente, Pochettino asumió la responsabilidad por la eliminación, reconoció la superioridad de Bélgica y destacó que el equipo deberá analizar lo ocurrido antes de tomar decisiones sobre el futuro del proyecto.