El presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Agustín Lozano, anunció que la Selección Peruana adoptará una estrategia que incluye disputar partidos en ciudades de altura como Cusco y Puno durante las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030. La decisión responde a una evaluación técnica liderada por el comando encabezado por Mano Menezes, que busca potenciar el rendimiento del equipo en condiciones geográficas exigentes.
Según explicó Lozano, las visitas recientes a distintas regiones del país permitieron analizar la infraestructura y condiciones logísticas de los estadios. En ese proceso, tanto Cusco como Puno fueron considerados aptos para albergar encuentros oficiales, siempre que cumplan con los estándares requeridos para la alta competencia internacional. El dirigente aseguró que brindará respaldo total a las decisiones del cuerpo técnico.
Además de estas ciudades, el plan contempla mantener como sedes principales el Estadio Nacional del Perú y el Estadio Monumental, lo que configura un esquema mixto entre escenarios tradicionales y plazas de altura. Esta combinación apunta a diversificar las condiciones de juego y generar una ventaja competitiva frente a los rivales sudamericanos.
En paralelo, representantes de la FPF, entre ellos Jean Ferrari, inspeccionaron el estadio de la Universidad Nacional del Altiplano en Puno, destacando su capacidad y proyectando mejoras como iluminación y adecuaciones en la infraestructura. La inclusión de estas sedes marca un giro estratégico en la planificación de la selección, que apuesta por factores geográficos como parte de su camino hacia la clasificación.