La eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026 dejó una de las reflexiones más comentadas del torneo. El técnico Gustavo Alfaro puso en perspectiva la diferencia de realidades entre su equipo y la selección de Francia, al señalar que mientras sus rivales cuentan con figuras que compiten por el Balón de Oro, varios de sus jugadores han tenido trayectorias marcadas por grandes dificultades personales.
Paraguay fue eliminado por Francia, liderada por Kylian Mbappé, en un duelo definido por un penal en la segunda mitad, resultado que selló el pase europeo y dejó fuera a la selección sudamericana pese a su resistencia en el torneo.
En conferencia de prensa, Alfaro resaltó el esfuerzo de su plantel y aseguró que, más allá del resultado, sus dirigidos compiten desde contextos muy distintos a los de las grandes potencias. Sus declaraciones rápidamente generaron repercusión internacional por el contraste que expuso entre ambos equipos.
El entrenador también elogió a jugadores puntuales como el mediocampista Matías Galarza y el arquero Orlando Gill, a quien destacó por su historia de vida y esfuerzo personal, resaltando su importancia dentro del proceso de la selección paraguaya.
Pese a la eliminación, Alfaro sostuvo que el desempeño en el Mundial debe ser el punto de partida para un crecimiento sostenido del fútbol paraguayo, insistiendo en la necesidad de inversión en formación y desarrollo de menores para competir de forma más constante a nivel internacional.
Finalmente, el estratega argentino afirmó que su objetivo era impulsar una transformación profunda en la selección, aunque reconoció que aún queda mucho por trabajar para que Paraguay pueda mantenerse competitivo en futuros procesos mundialistas.