La FIFA convocó a la Federación Iraní de Fútbol a su sede en Zúrich antes del 20 de mayo con el objetivo de avanzar en la planificación del Mundial 2026. Sin embargo, la participación de la selección iraní aún no está completamente garantizada debido al complejo escenario geopolítico que atraviesa la región.
El conflicto en Oriente Medio, intensificado por recientes ataques de Israel y Estados Unidos sobre territorio iraní, ha generado incertidumbre sobre la seguridad y logística del torneo. A pesar de ello, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró públicamente que Irán participará en la Copa del Mundo y disputará sus partidos en suelo estadounidense, tal como está previsto en el calendario oficial.
Las declaraciones de Infantino fueron respaldadas por el mandatario estadounidense Donald Trump, quien señaló que el equipo iraní debería competir sin restricciones. No obstante, sus comentarios contrastan con posturas previas en las que cuestionó la seguridad de los futbolistas iraníes en territorio norteamericano, lo que ha añadido tensión al debate internacional.
En este contexto, las autoridades del fútbol iraní llegaron a evaluar un posible boicot y propusieron trasladar sus partidos a México, alternativa que fue descartada por la FIFA. Mientras tanto, el organismo rector del fútbol mundial enfrenta el reto de garantizar condiciones seguras y equitativas para todos los participantes, en un torneo que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá.