Didier Deschamps aseguró que la selección de Francia afrontará con total seriedad el partido por el tercer lugar del Mundial 2026 frente a Inglaterra, al considerar que representar a su país implica la obligación de competir por la victoria.
El experimentado entrenador, que dirigirá su último encuentro al frente de los 'Bleus', reconoció que terminar en el podio "es mejor que acabar cuartos", aunque admitió que no cambiará la vida de sus jugadores.
Durante la conferencia de prensa previa al compromiso, el seleccionador francés lamentó la eliminación sufrida en semifinales, pero destacó que Francia volvió a situarse entre las mejores selecciones del torneo.
"Tengo la obligación de hacer todo lo posible para lograr ese objetivo. La decepción está a la altura de las ambiciones que teníamos", declaró Deschamps, quien insistió en que el equipo tiene una responsabilidad con millones de franceses y buscará cerrar el campeonato con una victoria.
El estratega también respaldó a Kylian Mbappé en su lucha por finalizar como máximo goleador del Mundial.
"Kylian no necesita motivación extra. Que tenga ese objetivo individual también es legítimo. No les va a cambiar la vida, pero es mejor acabar terceros que cuartos", afirmó el técnico, resaltando que el encuentro por el tercer puesto mantiene un valor deportivo y simbólico para la selección francesa.
Deschamps aprovechó además para despedirse de la selección que dirigió durante 15 años y con la que conquistó el Mundial de Rusia 2018, además de disputar otras finales internacionales.
"Sé que el final es mañana. Nadie va a llorar aquí, pero sé que voy a echar de menos a la selección francesa. He tenido el privilegio de vivir momentos mágicos y también difíciles", expresó el entrenador de 57 años.
La selección francesa llega al duelo por el tercer lugar tras caer 2-0 frente a España en las semifinales, resultado que puso fin al sueño de disputar una tercera final mundialista consecutiva.
Pese al golpe deportivo, Deschamps defendió el rendimiento de su equipo durante el torneo y buscará despedirse del banquillo francés con un triunfo que permita cerrar una de las etapas más exitosas en la historia de los 'Bleus'.