La Liga 1 volvió a quedar en el centro de la polémica luego de que la Asociación Nacional de Árbitros del Perú (ANDADP) denunciara amenazas, actos de violencia e intimidación contra la terna arbitral que dirigió el encuentro entre FC Cajamarca y Sport Huancayo, disputado en el estadio Héroes de San Ramón.
La institución expresó su rechazo a lo ocurrido y advirtió que este tipo de hechos pone en riesgo la seguridad de los jueces y afecta el normal desarrollo del fútbol profesional peruano.
Los hechos ocurrieron tras el compromiso correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura 2026, que terminó con triunfo por 2-0 a favor del conjunto huancaíno.
La ANDADP informó que el equipo arbitral encabezado por Jordi Espinoza, junto a los asistentes Andreé Merino, Franz Blass y Mirian Benavides, fue víctima de insultos, amenazas e intimidaciones durante el desarrollo del partido, situación que motivó la emisión de un comunicado oficial de condena.
En el pronunciamiento, la asociación fue enfática al señalar: "La Asociación Nacional de Árbitros del Perú (ANDADP) expresa su más enérgico rechazo a los actos de violencia, intimidación y amenazas que atentaron contra la integridad del equipo arbitral".
Asimismo, remarcó que "los hechos ocurridos constituyen un grave atentado contra la seguridad de los oficiales de partido y representan una conducta totalmente incompatible con los valores del deporte, el respeto y el juego limpio que deben prevalecer en toda competencia".
La organización también manifestó su respaldo al grupo arbitral afectado y reiteró su compromiso con la defensa de quienes imparten justicia en el fútbol peruano.
"Manifestamos nuestra absoluta solidaridad con el equipo arbitral afectado y rechazamos cualquier forma de agresión, amenaza o acto de violencia que busque intimidar el ejercicio imparcial de sus funciones", sostuvo la ANDADP, que además reafirmó su objetivo de promover un fútbol seguro, transparente y libre de violencia.
Aunque la asociación no precisó si impulsará acciones legales, dejó constancia de la denuncia para que las autoridades y los organizadores del campeonato adopten las medidas necesarias y garanticen condiciones de seguridad para los oficiales en los próximos encuentros de la Liga 1.