Desde julio, la Gerencia Regional de Trabajo y Empleo podía fiscalizar a las microempresas, pero la falta de presupuesto para cubrir tres plazas de inspectores impidió ejecutar plenamente esta competencia. La situación se prolongó durante casi tres meses, periodo en el que no se impusieron multas a estos negocios.
La superintendenta nacional de Sunafil, Mirella Coloma Cieza, explicó que la devolución de esta competencia a la gerencia regional se produce después de ocho años. Sin embargo, al no ampliarse mediante una ley las facultades que tenía Sunafil, se tuvo que recurrir a un convenio para esta labor de apoyo.
“Mediante este acuerdo, Sunafil brindará asistencia técnica, orientación y apoyo preventivo a las microempresas comprendidas en el listado aprobado por la Resolución Ministerial n.° 184-2026-TR. La potestad sancionadora lo tendrá el Gobierno Reigonal de Arequipa (GRA)”, añadió.
POCO PERSONAL. Por su parte, la gerente regional de Trabajo del GRA, Catherine Rodríguez Torreblanca, indicó que las tres plazas de inspectores estuvieron suspendidas por falta de presupuesto, pese a que la gerencia había realizado los trámites para habilitarlas. Estas ya estarían listas en los siguientes días.
El problema ya fue solucionado y durante ese periodo se mantuvieron las capacitaciones, las visitas de orientación y la atención de denuncias, sin que se llegara a imponer sanciones económicas a las microempresas. Es decir, pese a no contar con el personal, no hubo inconveniente en la ejecución de multas.
La capacidad operativa, continúa siendo un desafío, la gerencia cuenta con solo tres inspectores para atender a más de 2000 microempresas en Arequipa. Esta limitación plantea dificultades para cubrir la demanda de fiscalización y verificar el cumplimiento de las obligaciones laborales.