El rector de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), Richard Paredes Orué, anunció una fiscalización y análisis de la gestión universitaria luego de recibir el informe de la “comisión de transferencia”. El documento debería estar listo este 1 de setiembre y permitirá conocer la situación real actualizada.
Explicó que el comité lleva tres semanas trabajando y que su informe será clave para determinar las medidas necesarias. Señaló que desde la campaña, se prometieron cambios en beneficio de los estudiantes y que estos se definirán luego de conocer el diagnóstico de la cuarta universidad más importante del Perú.
Sobre los grupos de poder que llevan años en diferentes áreas de la UNSA, el rector evitó adelantar nombres o medidas, pero advirtió que si se detectan irregularidades, se tomarán decisiones. Remarcó que las acciones serán colectivas y tendrán como prioridad el beneficio de la institución.
Adelantó que se revisarán aspectos relacionados con las contrataciones y aseguró que su política será de “cero corrupción” en la UNSA. Indicó que el proceso de fiscalización requerirá asesoramiento y rigurosidad, por lo que los eventuales cambios en las distintas áreas se definirán progresivamente.
RECORTES. Por su parte, el vicerrector de Investigación, Bernardo de la Gala Velásquez, alertó por el recorte presupuestal.
La UNSA pasaría de recibir más de S/50 millones a solo S/14 millones para investigación académica (apoyos económicos, implementación de laboratorios, investigadores, etc.).
Además, cerca de S/10 millones de gasto corriente tendrían que destinarse a financiar el pago de nuevos docentes que ingresaron en el 2025, ya que desde el Ministerio de Economía y Finanzas solo se destinó S/7 millones, cifra muy crítica para solventar estas planillas.