Un adolescente de 16 años terminó con una grave lesión en el rostro tras ser presuntamente atacado con un vaso durante una fiesta, en un hecho que, según denuncia su madre, estaría relacionado con el bullying que el menor habría sufrido previamente en el colegio San Jerónimo. La progenitora asegura que reportó las agresiones ante las autoridades de la institución, pero no obtuvo una solución.
De acuerdo con el testimonio de la madre, su hijo habría sufrido actos de bullying desde marzo de este año, aunque los episodios de hostigamiento se remontarían a años anteriores. La situación se habría agravado cuando aparecieron capturas de pantalla y mensajes en los que se pedía a otros estudiantes que no hablaran con el menor.
La madre señaló que presentó estas evidencias ante el tutor y posteriormente ante la dirección del colegio. Sin embargo, afirmó que las respuestas no llegaron y que, ante el deterioro emocional de su hijo, decidió retirarlo de la institución el 10 de junio. Según contó, un especialista habría identificado un cuadro de depresión y ansiedad, por lo que recibió la recomendación de alejarlo de ese entorno.
Pero el problema no habría terminado con el cambio de colegio. La madre sostuvo que los presuntos agresores continuaron buscando información sobre su hijo y contactando a estudiantes de su nueva institución para difamarlo.
El hecho más grave ocurrió el 25 de agosto, durante una fiesta de 15 años. Según su relato, tres presuntos agresores se acercaron al adolescente cuando se encontraba solo. Dos de ellos le habrían quitado el celular y uno lo habría golpeado con un vaso, provocándole cortes y una profunda herida en el rostro que habría llegado hasta el hueso.
La madre indicó que el caso ya se encuentra en investigación en la Segunda Fiscalía de Familia y pidió que las autoridades agilicen las diligencias. También cuestionó que, pese a lo ocurrido, los presuntos agresores continúen asistiendo al colegio mientras el proceso sigue abierto.