Los efectos de la Ley de Modernización del Sistema Previsional promulgada en el 2024, empezarían a sentirse desde el 2027, cuando se active la afiliación universal y nuevos mecanismos de financiamiento, así lo indicó el presidente de la Federación Nacional de Fonavistas y Pensionistas del Perú, Luis Luzuriaga Garibotto.
El dirigente sostuvo que la reforma termina trasladando a los jubilados del sistema público parte del costo de incorporar nuevos beneficiarios. Sostuvo que los pensionistas de la ONP son los principales afectados, debido a que el incremento de S/100 en la pensión mínima no garantiza una mejora sostenida de sus ingresos.
El dirigente cuestionó además que los recursos del Fondo Consolidado de Reservas puedan ser utilizados dentro del nuevo sistema integrado. Según explicó, esto podría comprometer los aportes de los trabajadores del régimen público y afectar las futuras pensiones de quienes actualmente contribuyen a la ONP.
“No es posible con dinero de un fondo público rotativo se deba enriquecer a los de la Administradora de Fondos de Pensiones (AFP). Muchos con aportes mínimos de S/80 000 podrán acceder a la pensión mínima de S/600 cuando en el cálculo es mucho menos. Es una norma nefasta”, manifestó.
INDICADORES. Actualmente, la ONP tiene alrededor de 6 millones de afiliados y unos 700 000 jubilados del régimen n.° 19990, mientras que las AFP concentran cerca de cuatro millones de afiliados de los cuales cerca del 10 % son pensionistas. Luzuriaga Garibotto advirtió que serán pocos los que accedan a la pensión de esta totalidad.
“Estamos financiando los negocios de la AFP, ellos se hacen más millonarios, mientras nosotros seguimos con una pensión irrisoria. Hay un marco normativo para nivelar pensiones, pero nuestros gobernantes no quieren acceder al cumplimiento de esta sentencia”, señaló.