Las personas de mal vivir tienen establecimientos para ingerir bebidas alcohólicas e -incluso- para consumir estupefacientes. El regidor de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), Emilio Herrera Cornejo, señaló que en Cercado hay un promedio de cinco establecimientos clandestinos donde se daría este tipo de hechos que perjudican el bienestar de los vecinos de dicha jurisdicción.
Los establecimientos se ubican en los alrededores del sector Siete Esquinas y las calles San Juan de Dios y Álvarez Thomas. Por lo general, el personal del municipio recibe quejas por parte de los vecinos debido a que los mismos operan hasta horas muy tardías, además que son frecuentados por personas de mal vivir que -tras ingerir bebidas alcohólicas- promueve la inseguridad en la zona, causando -además- escándalos en las noches que perturban la paz de los residentes cuando estos están durmiendo en el interior de sus respectivas viviendas.
Ante la presencia de estos inmuebles, el legislador provincial mencionó que la policía municipal y el serenazgo deberían encargarse de impedir la apertura de este tipo de locales. No obstante, relató que el personal del municipio se encuentra de ‘manos atadas’ para realizar este tipo de intervenciones -al igual que la Policía Nacional del Perú (PNP)- porque requieren de una orden del Poder Judicial (PJ) que autorice el allanamiento a estos locales debido a que esto es lo que estipula la normativa vigente respecto a estos casos.
Cabe señalar que este tipo de locales -por lo general- carecen del certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) y la licencia de funcionamiento, los cuales son necesarios para abrir un negocio, según la legislación peruana. Razón por la cual, estos no pueden operar a puertas abiertas; dado que el personal fiscalizador podría clausurar inmediatamente estos negocios, al tener -además- infraestructura precaria.
Se precisa que en otros casos los propietarios de estos locales pretenden que el negocio es un hospedaje o una bodega. De esta manera, evitan el control municipal; debido a que no se identifica la venta de licor, permitiendo que estas se consuman dentro del inmueble.