Después de 83 años de espera, Yarabamba puso en funcionamiento el vaso regulador de Quichinihuaya para asegurar el recurso hídrico. Esta obra tuvo una inversión de S/37.6 millones y capacidad para más de 263 mil metros cúbicos de agua. Beneficiará a más de 1600 agricultores y ganaderos.
Para el alcalde distrital José Luis Luna Zapana, este no es el punto final: es el primer gran paso hacia el objetivo de llevar agua potable a todas las viviendas.
“El proyecto es mucho más grande. En la Quebrada Las Zorras ya está en marcha una inversión superior a S/71 millones para construir las represas Las Zorras y El Platanal, con una capacidad conjunta de más de 600 mil metros cúbicos de agua”, dijo.
Las obras contemplan represas de hasta 19 metros de altura, sistemas de conducción y más de cinco kilómetros de vías de acceso. La finalidad es aprovechar las lluvias y escorrentías para garantizar el recurso para consumo humano y agricultura.
Quichinihuaya, Las Zorras y El Platanal forman parte de una misma visión: almacenar el agua que antes se perdía para convertirla en seguridad y desarrollo para Yarabamba. Una visión que alcanza al pueblo tradicional y a sus anexos como San Antonio, Santa Cecilia, Sogay, Quichinihuaya, El Cerro, La Banda, Chevarría y Linares Moscoso, donde durante generaciones el acceso permanente al agua ha sido una necesidad pendiente.
“Estamos decididos a llevar a agua a todo el distrito, el agua es prioridad. Por eso, hoy se inaugura un vaso regulador; mañana el desafío es que el agua potable llegue a cada casa. Después de 83 años de espera, Yarabamba ya no está hablando solamente de promesas: está construyendo más de 863 mil metros cúbicos de capacidad de almacenamiento entre Quichinihuaya, Las Zorras y El Platanal. El compromiso ahora es terminar el camino y hacer realidad el agua potable para todos”, puntualizó José Luis Luna Zapana.