Arequipa tiene diversos conflictos que no pueden ser resueltos por la falta de diálogo y voluntad de la población o las entidades estatales. El prefecto regional César Rodríguez Rojas señaló que los organismos públicos tienen falencias -que se observan en las disputas sociales-, pero que deben ser subsanadas para obtener paz en las distintas localidades.
Los conflictos entre las entidades estatales y la ciudadanía se originan principalmente por factores socioeconómicos y ambientales solicitados por la población; destacando -por ejemplo- las disputas en torno a proyectos mineros y las que hubo por el incremento del precio del combustible. Pese a que el Estado debería ser mediador en este tipo de asuntos, varias veces pareciera estar ausente; principalmente cuando se habla del Ejecutivo nacional y se trata de pedir apoyo para los problemas que tiene Arequipa.
Ante dichas situaciones, Rodríguez Rojas acotó que -al igual que cualquier persona e institución- el Estado tiene deficiencias que deberían ser subsanadas por las respectivas entidades. No obstante, las mismas todavía no alcanzan su mejoría.
“Nada es perfecto (...) Desde la naturaleza humana todos somos imperfectos. Lo único que alcanza un nivel insuperable -en mi opinión- es Dios. Si una persona tiene defectos, las instituciones tienen falencias, pero que no son deliberadas. Entiendo que el Estado peruano hace lo posible para que los conflictos no trasciendan”, expresó el funcionario.
Cabe señalar que varios de estos conflictos se encuentran en una posible resolución, según César Rodríguez Rojas.