La ciudad de Arequipa soportó la activación de sus seis quebradas principales con lahares (flujos de lodo volcánico) que descendieron desde las laderas del volcán Volcán Misti hacia zonas urbanas donde los huaicos producidos por las lluvias inundaron las calles.
En la tarde del domingo 22 de febrero, llegó a los celulares de los arequipeños la advertencia del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
Estos fenómenos son generados por precipitaciones intensas que movilizan sedimentos volcánicos acumulados, representan una amenaza para la infraestructura y la población de la región.
Las seis quebradas identificadas son: Huarangal 1 y 2, Huarangueros 1 y 2, Venezuela 1 y 2, San Lázaro, Pastores y El Pato. Estas torrenteras atraviesan y desembocan cerca de distritos urbanos como Alto Selva Alegre, Miraflores, Yanahuara y Cayma, zonas densamente pobladas que podrían verse afectadas, incluso en escenarios históricos de descensos de lahares.
Minutos después de la primera alerta también se activó la quebrada Matagente (nota en página 6).
El IGP implementó sistemas de vigilancia en estas quebradas con estaciones equipadas con cámaras y sensores para detectar movimientos inusuales de flujo de sedimentos y agua, lo que permite alertar a las autoridades y a la población con mayor rapidez ante un posible descenso de lahares. Estas medidas forman parte del proyecto de monitoreo permanente que busca reducir los riesgos asociados a fenómenos volcánicos e hidráulicos ligados al Misti.