Alrededor de 600 pacientes oncológicos afectados por el desabastecimiento de medicamentos en Essalud Arequipa deberán esperar este fin de semana un cronograma especial de atención anunciado por la institución para reanudar la entrega de fármacos. Sin embargo, quienes enfrentaron la suspensión de tratamientos sostienen que las medidas llegan demasiado tarde, luego de semanas marcadas por la incertidumbre, el temor y el avance de una enfermedad que no da tregua.
Como respuesta a la crisis, la Red Asistencial Arequipa informó que atenderá de manera extraordinaria este sábado 27 de junio a los pacientes que reciben Gemcitabina y Nivolumab, medicamentos indispensables para diversos tratamientos contra el cáncer. Además, el almacén permanecerá operativo durante el fin de semana y el feriado con el fin de garantizar el abastecimiento.
No obstante, especialistas advierten que en oncología cada dosis tiene una fecha establecida y responde a protocolos estrictos. La interrupción o retraso de medicamentos, quimioterapias o inmunoterapias puede disminuir la eficacia del tratamiento, favorecer el avance de la enfermedad e incluso comprometer el pronóstico del paciente.
Para el vocero de los pacientes con cáncer, Juan Gutiérrez, las acciones anunciadas no reparan el perjuicio ocasionado. "La entrega de medicinas no es cuando ellos quieren, sino cuando los pacientes lo requieren", afirmó. Precisó que el problema nunca fue solo la falta de fármacos, sino también la suspensión de terapias y procedimientos que no pueden postergarse.
"La simple espera te mata, el cáncer avanza y no entiende de estas faltas", expresó con indignación. Añadió que el tiempo perdido no puede recuperarse porque la enfermedad continúa avanzando mientras los pacientes esperan una medicina o una cita.
El dirigente también cuestionó la capacidad de respuesta de EsSalud. "No se puede jugar con la salud. Esto solo demuestra la falta de capacidad y administración para atender a los pacientes", señaló. Luego comparó la atención sanitaria con la justicia: "Es como la justicia que llega tarde; ya no es justicia".
Aunque el plan de contingencia permitirá que algunos pacientes retomen sus tratamientos, Gutiérrez insistió en que "nada ni nadie va a poder reparar las vidas perdidas en esta larga espera de medicamentos", una frase que resume el sentimiento de quienes llevan semanas enfrentando no solo el cáncer, sino también la incertidumbre de no saber si recibirán a tiempo el tratamiento que necesitan para seguir viviendo.