La inseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los vecinos de Miraflores. Aunque en los últimos años se redujo notablemente la presencia de ciudadanos extranjeros en zonas que anteriormente eran consideradas críticas, la percepción de inseguridad continúa siendo alta y la confianza en las instituciones encargadas de combatir la delincuencia aún presenta serias brechas.
MENOS EXTRANJEROS. Sectores como La Alameda fueron durante varios años identificados por las autoridades como puntos sensibles debido a la concentración de ciudadanos extranjeros y la ocurrencia de diversos hechos delictivos.
Sin embargo, el panorama ha cambiado. Según el gerente de Seguridad Ciudadana de Miraflores, Rolando David Casani, el trabajo conjunto entre Serenazgo y unidades especializadas de la Policía Nacional permitió reducir significativamente esta población en el distrito.
“Actualmente solo queda una tercera parte de la población venezolana que existía años atrás en el distrito. Definitivamente ha disminuido”, afirmó el funcionario.
Casani explicó que los constantes operativos de control y seguimiento provocaron que muchos extranjeros migraran hacia otros sectores de la ciudad. Actualmente, uno de los puntos con mayor vigilancia es la Feria Altiplano, debido a la gran cantidad de comerciantes y visitantes que recibe diariamente.
DELINCUENCIA. Pese al reforzamiento de las medidas de seguridad, la percepción ciudadana refleja una realidad distinta. De acuerdo con la IV Encuesta de Seguridad Ciudadana en Miraflores, aplicada a 1058 vecinos el 15 de marzo de 2026, la delincuencia y la inseguridad se consolidan como la principal preocupación de la población del distrito. A ello se suma el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, identificado como la segunda problemática más recurrente, especialmente en las zonas media y alta del distrito.
“El 70 % de las llamadas que recibimos están relacionadas con personas consumiendo alcohol en espacios públicos y los problemas que esta situación genera”, indicó Casani.
ESCUCHAN LAS ENCUESTAS. Las cifras reflejan una realidad que preocupa a las autoridades. Segun la encuesta, el 62.2 % de los vecinos afirma sentirse inseguro dentro del distrito.
La sensación de vulnerabilidad es mayor en los espacios públicos. Las calles son percibidas como los lugares más inseguros por la población. Frente a este panorama, el gerente de Seguridad Ciudadana, señaló que la municipalidad trabaja de manera articulada con la Policía Nacional de Perú para reforzar el patrullaje, ampliar la videovigilancia y ejecutado operativos de fiscalización en establecimientos identificados como potenciales focos de riesgo.
SERENAZGO GANA CONFIANZA. La encuesta revela además un cambio importante en la percepción ciudadana. El 41.1 % de los vecinos señala que recurriría primero al Serenazgo ante una emergencia, mientras que la comisaría aparece como segunda opción.
Sin embargo, persisten críticas relacionadas con la demora en la atención de incidentes, la falta de personal y la escasa efectividad de algunas intervenciones. Para Casani, estos resultados evidencian un problema de fondo.
“Existe una evidente desconfianza hacia las instituciones policiales y judiciales. Ese paradigma debe cambiar para devolver tranquilidad y confianza a la ciudadanía”, sostuvo.
Aunque la presencia de extranjeros ha disminuido y la vigilancia se ha fortalecido, el verdadero desafío para Miraflores sigue siendo recuperar la confianza de una población que aún siente que la inseguridad forma parte de su vida diaria.