Escribe Fernando Chuquipiunta Machaca.
Boris Gilmar Espezúa Salmón con el libro “Gamaliel y el oráculo del agua”, en la XIV BIENAL de Poesía, ganó el primer puesto del Premio Copé Internacional 2009. A pocos días de abril, mes de las letras peruanas y aprovechando nuestra corta estadía en Puno, conversamos con el poeta.
¿Qué es la poesía? Es una práctica trascendente en el sentido de que conecta al ser humano no solo con el entorno, sino con el mundo en que vive, con lo que está más allá del tiempo. Se trata de la expresión mayor de la palabra y la sensibilidad humana. Cada poeta expresa un mundo distinto y de la forma más extraordinaria.
¿Cuáles son los poetas que ha leído? Los clásicos, Adolfo Bécquer, Paul Éluard, Pablo Neruda, Carlos Oquendo de Amat y poetas peruanos. Pero César Vallejo es el maestro que más me ha enseñado a trabajar los poemas. Es el poeta que expresa la condición humana y cuanto más pase el tiempo, crecerá su presencia.
¿Cuándo escribe? En principio hay momentos en que debo escribir de todos modos y, también en que quiero escribir y no puedo. La poesía es ante todo metáfora, ritmo, una visión del mundo. Es lenguaje más allá de la sensibilidad de cada poeta, es un trabajo muy difícil.
Y, ¿cómo se autodefine? En constante búsqueda, en producción inmutable y tratando de descubrirme yo mismo, de encontrar claves para entender el mundo, a partir de la poesía.
¿Qué otras palabras nos pueden brindar? Agradecer a todos los que apostaron por mí y a mi familia, amigos, compañeros en la pluma poética. Decir que el premio no sólo es para Boris Espezúa sino para Puno y para revalorar a nuestro pontífice de las letras como fue Gamaliel Churata.